Archive for the ‘NO.’ Category

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Ética vs. ecomomía: el caso trágico de Aminatou Haidar

9 diciembre 2009

Aminatou Haidar, en cuyo haber figuran varios premios por su trabajo por los derechos humanos, incluyendo una nominación al premio Nobel de la Paz, lleva 25 días en huelga de hambre. España tiene la llave de su vida.

Pongámonos en contexto: Marruecos gobierna parte del territorio del Sáhara Occidental desde que España lo abandonó en 1975; los saharauis no aceptan ese dominio, ni tampoco está reconocido por ningún organismo internacional.

Aminatou Haidar durante su intervención en Sandblast Festival 2007, Londres

Apuntando al caso que nos atañe: Aminatou Haidar volvía a El Aaiún después de recoger un premio por su labor en Nueva York, y al desembarcar en el aeropuerto escribió “Sáhara Occidental” como su país de procedencia en un mero documento administrativo fronterizo. Esto le valió la retirada de su pasaporte y su deportación a España.

Como señala José María Ridao para El País, el castigo impuesto por Marruecos es desproporcionado a la acción, no está establecido mediante ninguna norma, y es contrario a un derecho humano básico: la nacionalidad y regresar al propio país. Además, Aminatou subió al avión de vuelta y franqueó la frontera española indocumentada, lo cual hace cómplices a las autoridades españolas ante un caso de castigo arbitrario y contrario a los Derechos Humanos.

La tensión crece exponencialmente con cada día de huelga, tanto por la salud de Aminatou, que ya es crítica, como por la relación entre ambos paises. España no quiere ningún roce con Marruecos, país que “combate todas esas plagas que acechan a España, como la emigración clandestina, el tráfico de droga, el extremismo y el terrorismo”, según recordó, amenazante, el líder del partido del rey Mohamed VI (El País). Además, están en juego numerosos tratados económicos – en particular el de la explotación pesquera de aguas saharauis por parte de barcos españoles -, y por supuesto, Ceuta y Melilla. España es un país soberano sometido a los antojos de Marruecos; éste parece burlarse de todos los implicados, mientras que la entereza moral de aquél está en juicio.

Es hora de comprobar qué es lo que realmente dirige a las democracias capitalistas: si el espíritu ético de la primera parte del binomio o el beneficio económico de la segunda. Los que vivimos en Londres podemos apoyar al primero el próximo jueves 10 de diciembre a las 12:00 pm ante la verja de Downing Street, en Whitehall [mapa].

Entradas relacionadas:
* Españoleando en Guirilandia
* La marcha verde (mala)

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Estudio del spot televisivo del automóvil Peugeot 206 a través de los conceptos de la escuela de Frankfurt

2 diciembre 2009

La escuela de Frankfurt es una corriente de pensamiento filosófico y social que nació en 1923 en la ciudad alemana de la que toma el nombre. El ascenso al poder del partido nazi en Alemania en 1933 obligó a la mayoría de sus miembros a emigrar a Estados Unidos. Tras observar el nacimiento de los medios audiovisuales con esperanza, comprobaron con desilusión cómo eran manipulados: políticamente en su país de origen y económicamente en el de acogida.

Sus teorías sobre la comunicación siguen teniendo plena vigencia hoy. Lo comprobaremos analizando con ellas un anuncio moderno, el del Peugeot 206. En él, un joven remodela su viejo coche para convertirlo en el anunciado por una revista, tras lo cual obtiene reconocimiento social de conducir el “nuevo” modelo.

Muchos de los conceptos de la crítica que la escuela de Frankfurt hace a los medios de comunicación los observamos ya en Marx, de quien aquélla los adquiere. En primer lugar, este autor define el valor de uso de un determinado objeto como la utilidad que éste le brinda al individuo[1]. Así, el proceso de transformación mostrado en el spot no cambia el valor de uso del automóvil, que continúa siendo el de transporte.

En segundo lugar, para Marx el valor de cambio es una “determinada manera social de expresar el trabajo invertido en un objeto”[2]. Por tanto, el valor de cambio del automóvil ha aumentado al haber invertido el protagonista trabajo en él, aún a pesar de que con ese trabajo no le haya agregado ninguna utilidad nueva al vehículo. Lo que le ha agregado, en cambio, ha sido valor como fetiche.

Éste es el tercero de los conceptos marxistas encontrados en la escuela de Frankfurt. Marx define el fetichismo como el “carácter misterioso” que dota a los objetos de la capacidad de establecer las relaciones sociales entre individuos[3]. Así, Adorno, uno de los mejores exponentes de la escuela, habla de un “orden social objetificado”[4]. Claramente, el protagonista parece definir su estatus a través de la posesión o carencia de un modelo de automóvil.

Para continuar con el análisis repasemos con más detalle la actitud de los personajes en el spot. Al principio, el protagonista se muestra disconforme y pasa desapercibido entre la masa; en cambio con el nuevo modelo se muestra orgulloso y provoca miradas de aprobación y admiración. En particular, la máquina parece despertar los instintos sexuales de una mujer joven.

Veamos qué nos tiene que decir la escuela de Frankfurt sobre estas actitudes. La vanidad con la que el protagonista observa a los demás desde el vehículo reformado deja patente su narcisismo, un rasgo de la personalidad fomentado por los medios de la comunicación en la sociedad de consumo. La aparente mejoría en su estado de ánimo ejemplifica, además, la cultura afirmativa, definida por la escuela de Frankfurt como la identificación de felicidad con satisfacción material[5].

La apelación a los instintos, en concreto al sexual, queda patente en la mujer joven. Ésta es una característica de la pseudocultura, que tanto Adorno como Horkheimer definen como el nuevo modelo cultural proveniente de la estandarización y repetición de los mensajes por parte de los medios de comunicación de masas[6].

Llegados a este punto debemos salirnos del propio spot para observarlo como una gota dentro de una marea de programación televisiva. Dentro de ella no es difícil observar esta estandarización promulgada por la escuela de Frankfurt, que plantea una paradoja también presente en el spot: la promesa de una diferenciación social que imita el modelo de consumo de las clases dominantes, pero que nunca podrá conseguirse con un automóvil de consumo masivo como el anunciado. Al mismo tiempo, esa estandarización conduce a la unidimensionalidad, o la imposición de un conjunto de posicionamientos y el complementario rechazo de comportamientos alternativos. Así, este spot destaca, obedeciendo al estándar de los de su clase, una relación entre posesión del automóvil y atracción sexual, obviando la más contrastada crítica a la que se enfrenta actualmente el automóvil privado (contaminación, conveniencia de su uso urbano, etc.). Ejemplos de este concepto son la afición que los jóvenes de clase humilde sienten hacia los coches tunning o el frecuente escarnio del que los ciclistas urbanos son objeto por parte de los conductores.

No debemos pasar por alto, no obstante, que esa relación automóvil-atracción sexual es fácilmente identificable y criticable por cualquier telespectador como mero recurso publicitario, y que este spot es más bien contemplado como una broma de ficción que como un hecho en sí. Sin embargo, esta relación, así como los otros conceptos aquí expuestos, quedan indudablemente fijados en el subconsciente colectivo y se expresan inconscientemente en la conducta de la masa.


[1] Marx, C. (1867) El Capital. V. Libro Primero, Sección Primera, Capítulo I, Título 1: Los dos factores de la mercancía: valor de uso y valor (sustancia del valor, magnitud del valor). Disponible en http://www.ucm.es/info/bas/es/marx-eng/capital1/

[2] Ibíd. V. Título 3: La forma de valor o el valor de cambio.

[3] Ibíd.

[4] Adorno, T. (1947) Minima Moralia. V. Parte Tercera. Disponible en http://www.marxists.org/reference/archive/adorno/1951/mm/index.htm

[5] Mattelart, A. y Mattelart, M. (2000) Pensar sobre los medios: comunicación y crítica social. Santiago de Chile: LOM Ediciones. V. p. 123. Disponible en http://books.google.co.uk/books?id=7PoSYDd7e70C&pg

[6] Muñoz, B. (2009) “Teoría de la Pseudocultura”. En Román Reyes (Dir): Diccionario Crítico de Ciencias SocialesTerminología Científico-Social, Madrid-México: Ed. Plaza y Valdés. Disponible en http://www.ucm.es/info/eurotheo/diccionario/P/pseudocultura.htm

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Si es que la gente es idiota

24 enero 2009

Todo el mundo lo sabe.

A N a c o. Felicimici!
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Mientras a un hombre le cortaban la mano en Colombia, yo fui a ver a Franz Ferdinand

20 diciembre 2008

Mientras a un hombre le cortaban la mano en Colombia, yo fui a ver a Franz Ferdinand. En contra de lo que pudiera parecer de primeras, no me refiero a la tumba del archiduque de Austria, cuyo asesinato desencadenó una guerra de diecinueve millones de muertos y veintiuno de heridos, sino a la banda de pop-rock del mismo nombre. La cosa, el concierto, sucedió en un sitio que no era mucho más grande que el salón de su casa, si es que usted es, como apuntan las estadísticas, de clase media-media; y por cuatro libras de nada, que lo mismo me las podría haber gastao en una máquina tragaperras para nada. Aquí pongo una foto:

Asin de cerca se podia poner uno del cantante.

Entre un "chiiin" y un "póm" no acerté a oir el "chop"

Y con esto lo que quiero decir es que es el último de una serie de conciertos a los que he ido en el último año que han sido la mar de sonados, nunca mejor dicho. Por ejemplo, mientras en Etiopía se contagiaba deliberadamente a un preso político con el sida, yo estuve viendo a Interpol; y mientras en Vietnam un trabajador comenzaba su turno diario de doce horas en una fábrica de Nike, yo veía a los Stray Cats. Además:

Manolo Escobar

Vi también a Manolo Escobar, en el día de mi cumpleaños, cantar alabanzas sobre la matanza gratuita de animales

Radiohead

Mientras el último rinoceronte negro africano moría, yo estaba viendo a Radiohead junto con otros tantos

Patti Smith

Mientras una mujer perdía una pierna en el Sáhara Occidental, yo veía a Patti Smith no muy lejos de donde se fabricó la mina responsable

Rodrigo y Gabriela

Mientras una bala mataba a un ruandés en una guerra inútil, yo disfrutaba de Rodrigo y Gabriela

Queen + Paul Rodgers

Mientras una explosión de otra guerra inútil asesinaba a una familia entera de gorilas en el Congo, yo veía a Queen,

Queen + Paul Rodgers

y los volví a ver mientras un conductor francés financiaba otra guerra inútil más

Leonard Cohen

Y mientras una familia en Madrid compraba un pollo muerto sólo para tirarlo a la basura tres días después, yo estaba en camino de ver a Leonard Cohen.

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Si algo caracterizó a Adolf Hitler fue el amor

11 diciembre 2008

Te has perdido un programa aburridísimo sobre Auswitch. Unas espantosas escenas de archivo y unos intelectuales desconcertados hablando de su perplejidad sobre la matanza sistemática de millones. La única razón por la que no han podido contestar a cómo ha podido ocurrir eso, es que esa no es la pregunta. Conociendo a los humanos, la pregunta es “por qué no ocurre más a menudo?”

Woody Allen, Hannah y sus hermanas, 1986

* * *

Si algo caracterizó a Adolf Hitler fue el amor: amor por su madre, su familia, su pueblo. Tal era éste que llegó a dar la vida por él.

Tal era éste que se la quitó a otros miles por él. Así de grande era su amor.

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Las manos de Sergio

23 octubre 2008

Miestras pasaba un verano con unos amigos en el Pirineo navarro, a Sergio le dió un ataque en la espalda. Tras tratarlo en una enfermería de pueblo, lo llevaron al hospital en Pamplona.

– Sergio, ¿te pasó porque te caíste?
– No, no, me pasó sin más.
– ¿Y antes? ¿Te habías caído antes de algún caballo?
– No, no.
– Pues las radiografías muestran que esto es un golpe.

Un golpe.

Sergio recordó el campo.

El juego del péndulo.

Estar colgado por las muñecas y ser golpeado con un saco mojado mientras se balanceaba.

Los golpes le causaron un trauma perpetuo en la espalda.

Las cuerdas atrofiaron sus manos.

[Las manos de Sergio, aquí, minuto 6:21]
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Pague £25 al día por circular en el centro de Londres

11 septiembre 2008

Como lo leen. A partir de octubre de 2008, los todoterrenos, bólidos y otros tragagasolinis varios deberán sumar £25 diarios al precio de su amortización, seguro y glotonería gasolinil, si es que quieren circular por el centro de Londres. Es una modificación de la ya existente Congestion Charge, medida implantada en 2003 que carga £8 a todos los coches que circulan por el área.

Livingstone, supongo.

Efectivamente. El ex-alcalde de Londres Ken Livingstone anunció esta modificación en febrero de 2008, con entrada en vigor el 27 de octubre, para evitar la emisión innecesaria de gases contaminantes. Por el contrario, los coches híbridos o poco contaminantes quedarán exentos, mientras que la mayoría seguirán pagando los £8 actuales.

Parece mentira.

Lo es. Con las elecciones a la alcaldía fechadas en mayo, a sólo tres meses del anuncio, el líder de la oposición Boris Johnson llevó la anulación de la medida como estandarte en su campaña electoral. Habiendo salido victorioso, en julio retiró finalmente el proyecto, tras una demanda de Porsche al ayuntamiento de Londres.

De modo que la medida se queda tal y como estaba, es decir, totalmente ineficiente.

Y yo, a seguir sufriendo hemorroides.

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