es darse cuenta de que tus gurús son unos niñatos.
Tener espíritu joven es que a pesar de ello sigan siendo tus gurús!

es darse cuenta de que tus gurús son unos niñatos.
Tener espíritu joven es que a pesar de ello sigan siendo tus gurús!


Soy gitano de Granááá
nacío en el Albaicín
un barrio popular
tan blanco lo mismo que un jazmín

Guitarra,
que consientes abrazarte,
y tocar y acariciarte
mucho más que una mujer.

Siempre voy al Amador por si apareces

El que no ha vivido la noche andaluza
que no diga nunca que vive en España,
que no diga nunca que oyó alguna copla,
ni diga tampoco que sabe querer
si no se ha embriagado de noche andaluza
mirando a los ojos de alguna mujer.

Ya sabeis que Brick Lane es un mercadillo donde cada cual vende lo que le viene en gana.
Pues bien, no es del todo cierto.
En realidad Brick Lane (o Carril del Ladrillo) es una calle súper larga dividida en dos mitades: una invadida por modernos (generalizando) y otra por bangladeshises.
Los modernos son los que digo del mercadillo, y se dedican a vender en él basurillas y ropas cool. También tienen discotecas de por la noche.
Los bangladeshises, en cambio, se lo montan con badulaques, supermercados bengali-cañís y restaurantes, y una vez al año celebran un festival que se llama Baishakhi Mela (o Festival del Año Nuevo bangladeshi) que nos hace recordar una vez más que el mundo no es sólo Estados Unidos: aquí cuentan con su propio calendario, sus propias Spice Girls, su propio Vanesso Mae, su propio Ricky Martin, (ya no lo repito más) Eminem, Luis Miguel, Maná, Brian May, Alejandro Sanz, Yngwie Malsteen (sí, mi computador me ha ayudado con el deletreo) y hasta himno de España:

El otro día, a un Rolling Stone.
Y anteriormente a la Bruja Avería.

Cuando tenía 10 años se puso de moda entre mis compañeros de clase cantar “All my loving, lailolailolá”.
Yo les decía: “esa es de los Beatles”.
Y ellos me respondían: “anda ya, es de los Manolos”.
Los dos teníamos razón.
[Pero...]

El otro día nos fuimos en bicicleta a protestar. Os pongo unas fotos para que lo veais:

Para empezar, me hicieron una entrevista para la tele.

Luego nos fuimos pedalea que te pedalea a protestar a las casas de los malos. Primero pasamos por la embajada de Australia, que no ha firmado el tratado de Kyoto, a decir “uuuuuh!” en plan mal.

Luego fuimos al parlamento, nos dimos un par de vueltas por la plaza para que los lores nos viesen desde la ventana, y aparcamos en Downing Street, donde vive el presi, para protestarle también. Cuatro de nosotros entraron en su casa para decirle que a ver qué pasaba.

Por último fuimos a la embajada de Estados Unidos, los malos malotes, y ahí si que la armamos buena. Nos estaban esperando ya otros que no habían ido en bicicleta, y entre todos estuvimos protestando pero bien, y durante un buen rato. Hablaron unos señores por el altavoz, venga a protestar, y nosotros tocamos el timbre de la bici.

Cuando creímos que ya era bastante, nos fuimos andando a Trafalgar Square, donde ya había otras muchas personas que también estaban protestando. La policía dice que éramos 22.500 y nosotros que 25.000. En esta plaza actuó Razorlight, pero sólo tocaron tres canciones. También hubo otra cantante y otros señores que hablaron por el altavoz, protestando igualmente.

Luego algunos nos quedamos al after, en el que esta señora cantaba canciones protesta con su acordeón mientras sus amigos de atrás le daban a los pedales como negros para que sonara el altavoz.
Nos lo pasamos superbién.
Entrada gemela
Tour ciclista anterior
(Fotos 2, 4 y 5 robadas al internet)


Estos guitarristas que veis en la foto se ponen a darle al instrumento todos los fines de semana en alguna calle de las del mercao de Camden Town, subidos al tejao de su coche rojo. Como la batería no les cabe ahí, la hacen con una máquina más un platillo de refuerzo. La verdad es que se lo montan bien los tíos, la gente se queda un rato aplaudiendo después de cada canción. Por cierto que se llaman Summer Holiday (Banda del Coche) y que tienen una página ue llamada www.summerholiday.tv por si la quereis visitar. Adiós.